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Recobrando la conciencia profesional

Una profesión apasionante

El pasado viernes, como hago cada semana, tuve ocasión de participar en ‘La Tarde de COPE’ con Ramón García. Y viví un momento de esos que justifican el porqué merece la pena este oficio de contar cosas. Primero, la entrevista al Hermano Mayor de los Gitanos en Sevilla, minutos después de depositar las cenizas de la Duquesa de Alba en la Capilla; un perfecto sonido desde el interior del Templo en el que se respiraba a través de las ondas la emoción, con silencios más valiosos incluso que las propias palabras. Nada más acabar la entrevista, sin posibilidad de recuperarnos, nuestro compañero de Interior, Juan Fernando Baño, nos descubrió en un apasionante y vibrante relato lo que es el Periodismo de Investigación. La historia protagonizada por una de las pequeñas violadas por el presunto y salvaje pederasta de Ciudad Lineal. Esas pequeños-grandes relatos que te recuerdan por qué y para qué sirve esta profesión en la que el hombre es sujeto activo y pasivo de la noticia y nosotros, solo intermediarios de esa actualidad; eso sí, no autómatas ni máquinas informativas sino sujetos que, en tantas ocasiones, nos emocionamos al contar lo que vemos y narramos. Unos minutos de radio inolvidables que te recomiendo http://www.cope.es/detalle/Un-peluche-llamado-Adriana.html

Si la tarde no había tenido bastantes emociones, minutos después asistí a la presentación del nuevo de mi buena amiga Esther Cervera, ‘Las caras de la noticia’, un proyecto de Canal + que ha puesto la autora negro sobre blanco. 68 profesionales, la mayor parte de ellos los rostros más conocidos de sus informativos, hablan en cuatro capítulos y también en estas 157 páginas de lo que significa contar la información a través de la pequeña pantalla. La acompañaron Juan Ramón Lucas (autor del prólogo) y uno de los entrevistados, David Cantero. Comparto contigo algunas de esas reflexiones; por ejemplo, la responsabilidad que supone jugar con una materia intangible como la credibilidad, el rigor y la honestidad; una información que debe distinguirse por el compromiso, la transparencia y que nunca debe olvidar las consecuencias de lo que se cuenta…y una de esas cosas que me hacen volver al principio de lo que te contaba, la importancia de no huir nunca de la implicación afectiva y la emoción de la noticia.

Cuando vives cosas como las que te cuento, vuelves a enamorarte de tu profesión y recargas el surtidor. Entonces vuelves al aula con emoción para recordar a nuestros alumnos que esta es la mejor profesión del mundo. Y que por mucha tecnología y avance seguirá conservando esa parte artesanal e insustituible de contar la vida con tus ojos, desde tu enfoque, con tu matiz, recordando esa responsabilidad que recae sobre tus hombros a la hora de contar lo que ocurre sabiendo que al otro lado tu espectador o tu oyente, como tú, también se estará emocionando